martes, 19 de julio de 2011

Calor

Calor, hace muchísimo calor.

Tengo que madrugar pero
no me apetece meterme en la cama.
Sé que me va a costar dormirme y que,
girando y girando sobre el colchón,
no dejaré de pensar en que me gustaría
que tocaras mi timbre
de madrugada.

Que me tocaras a mí de madrugada.

Y me hicieras sudar y sentir
ese calor agradable que recorre
tu cuerpo de arriba abajo
y que sólo provoca un orgasmo.

Que cambies esta noche de calor
sofocante y pegajoso
por una de calor ardiente.
Que tu sudor se mezcle con el mío.

Quiero tenerte otra vez en mi cama.

Cuélate en mi casa de madrugada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario