Cuantas veces no echo la vista atrás y pienso
en todas las decisiones
que he tomado a lo largo de mi vida:
algunas insignificantes y otras decisivas.
Que diferente habría sido
si hubiera actuado más con el corazón,
con las entrañas
y menos con la cabeza.
Un segundo y todo cambia.
Mil posibles vidas en una sola,
esta vida que mi razón eligió en un 99%
Y yo le pregunto:
¿crees que has hecho un buen trabajo?
Y no obtengo respuesta.
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