lunes, 31 de enero de 2011

Me cuesta conciliar el sueño,
tengo pesadillas,
mi cerebro empieza a bullir
en cuanto mi cabeza roza la almohada.

Pienso pienso...
e imagino qué habría pasado
si hubiera hecho esto o aquello,
me arrepiento.
Repaso el día completo,
el mes,
el año,
todos los momentos que quisiera repetir.
Yo que nunca he tenido muy buena memoria,
reproduzco a la perfección las escenas
que me obsesionan,
las analizo,
las versiono...
las distorsiono.

Y me arrepiento de todo lo que hago,
lo que digo, lo que no digo...
y como soy tan cobarde
me dejo llevar.
Es lo más fácil,
vivo de espejismos,
imagino roces de piel,
besos,
palabras mal dichas,
bien dichas,
no dichas.

Me dejo querer en mi cabeza,
y luego rechazo
a todo el que me quiere rozar,
me quiere besar,
me quiere follar...
Tengo miedo de dejarme llevar
y darme cuenta de que
estoy vacía por dentro,
que he perdido la capacidad de sentir.