me siento muy sola y extraña.
Atrapada.
martes, 28 de diciembre de 2010
Allí donde
la fantasía se une con la realidad.
Donde me sentí la persona más especial del mundo
y la más sola.
En ese mundo creado para dos donde no supe,
no supimos,
sobrevivir.
Y se rompió en mil pedazos.
Y voy a gritar hasta quedarme afónica
y liberar mis demonios.
Y aunque a veces desearía volver,
porque no conseguí equilibrarme,
ya todo se rompió y no hay marcha atrás.
El día 15 en Valencia voy a cerrar el círculo.
Volver al origen y envolverme en la música que nos unió.
Y prometo no volver a llorar con esta canción.
Ni pensar en que podría haber matado tus monstruos
y que tú quisiste acabar con los míos.
Acabaron devorándonos de dentro hacia fuera...
Donde me sentí la persona más especial del mundo
y la más sola.
En ese mundo creado para dos donde no supe,
no supimos,
sobrevivir.
Y se rompió en mil pedazos.
Y voy a gritar hasta quedarme afónica
y liberar mis demonios.
Y aunque a veces desearía volver,
porque no conseguí equilibrarme,
ya todo se rompió y no hay marcha atrás.
El día 15 en Valencia voy a cerrar el círculo.
Volver al origen y envolverme en la música que nos unió.
Y prometo no volver a llorar con esta canción.
Ni pensar en que podría haber matado tus monstruos
y que tú quisiste acabar con los míos.
Acabaron devorándonos de dentro hacia fuera...
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Varias semanas
con esos pensamientos tan grises rondando mi cabeza.
Pensando en muerte, enfermedad, sin razón aparente.
Y voy a hacerme una revisión y algo no marcha bien...
Hasta que no tenga los resultados de algunas pruebas
no sabré si es para preocuparse o no pero está claro que
algo en mi cuerpo no funciona.
Cuando se lo conté a mi madre al salir del médico pude
ver en su cara que ella se asustó al oírlo, que los ojos se le
humedecieron. Porque la maldita palabra cáncer, esa jodida
enfermedad que hace poco más de un año se llevó a
alguien joven de mi familia, está muy presente. Sabemos del
alcance, el dolor, el sufrimiento, la lucha perdida...
Y aunque puede ser una cosa común a la que no prestar
atención: "Un caso de doscientos es un cáncer" me dice el doctor.
La putada es que ese UNO es alguien y hasta que no te toca
te crees a salvo entre los ciento noventa y nueve restantes,
pero puedes ser tú. Puedo ser yo.
Finjo no darle importancia y pienso lo mínimo en ello,
porque cuando lo hago he de reconocer que tengo miedo.
Pero me evado haciendo millones de planes para dentro de
un mes, de cinco... Porque si tengo esa mierda dentro,
no quiero parar.
Pensando en muerte, enfermedad, sin razón aparente.
Y voy a hacerme una revisión y algo no marcha bien...
Hasta que no tenga los resultados de algunas pruebas
no sabré si es para preocuparse o no pero está claro que
algo en mi cuerpo no funciona.
Cuando se lo conté a mi madre al salir del médico pude
ver en su cara que ella se asustó al oírlo, que los ojos se le
humedecieron. Porque la maldita palabra cáncer, esa jodida
enfermedad que hace poco más de un año se llevó a
alguien joven de mi familia, está muy presente. Sabemos del
alcance, el dolor, el sufrimiento, la lucha perdida...
Y aunque puede ser una cosa común a la que no prestar
atención: "Un caso de doscientos es un cáncer" me dice el doctor.
La putada es que ese UNO es alguien y hasta que no te toca
te crees a salvo entre los ciento noventa y nueve restantes,
pero puedes ser tú. Puedo ser yo.
Finjo no darle importancia y pienso lo mínimo en ello,
porque cuando lo hago he de reconocer que tengo miedo.
Pero me evado haciendo millones de planes para dentro de
un mes, de cinco... Porque si tengo esa mierda dentro,
no quiero parar.
domingo, 12 de diciembre de 2010
Por mucho que me empeñe,
nunca podré ser la mala de ninguna película
y aunque no te deba nada, te doy explicaciones.
Ya no eres el chico que conocí,
pero por poco que quede de él en tu nuevo yo,
lo que me hizo sentir... merece todo.
Algún día le encontraré dentro de otro,
otro que sí quiera y sepa amarme.
Gracias por hacerme sentir que es posible.
Hasta siempre.
y aunque no te deba nada, te doy explicaciones.
Ya no eres el chico que conocí,
pero por poco que quede de él en tu nuevo yo,
lo que me hizo sentir... merece todo.
Algún día le encontraré dentro de otro,
otro que sí quiera y sepa amarme.
Gracias por hacerme sentir que es posible.
Hasta siempre.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Últimamente
me ha dado por pensar: ¿qué ocurriría si me muriese hoy mismo?
Cuál sería la reacción de mi familia, mis amigos... mi alrededor en general.
¿Qué estupidez, no?
Pero no lo pienso con ansiedad ni angustia, pero sí con un poco de miedo de pensar
que ahora estás saboreando, comiéndote el mundo y en un segundo todo se esfuma.
Tú te esfumas.
Tengo miedo de dejar de hacer cosas, de irme sin haber disfrutado del todo de lo
que se me ha dado, siempre con miedo a equivocarme; a tomar malas decisiones; a la opinión de los demás...
Tengo miedo por mi familia, porque después de que alguien muera y por algún tiempo: sólo queda dolor y vacío entre los que te quieren, que seguirán con sus rutinas; qué remedio...
No me creo imprescindible y aunque alguien lo parezca, se acaba aprendiendo a vivir sin el que se ha ido, aunque se haga cuesta arriba.
No quiero que sufran por mi, cuando yo ya no sentiré nada.
Todo es tan efímero que me siento continuamente mareada...
También pienso en algo que leí en una ocasión: ¿existen las cosas que no se dicen, las que no cuentas?
Si yo un día dejara de escribir: nadie me echaría de menos, pensarían que me cansé y dejé esto.
No le he hablado a nadie de este blog, aunque me haya sentido a veces tentada.
¿Realmente existe? Mi yo real se desahoga escribiendo tonterías por Internet y nadie de mi entorno lo sabe, nadie que me conozca en persona; en mi versión carne y hueso. Nadie lo imagina.
Esto si es verdad que no podría vivir sin mi: si me muero, vendrá conmigo.
De una forma cruel y extraña me agrada la idea de que desaparezca cuando yo...
No irme sola.
Sigo necesitando algo de calor...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)