que te mueres de ganas de besarme,
que llevas meses mordiéndote la lengua
y conteniéndote para no decírmelo.
No me digas que te duele cuando te cuento
que he estado con otros hombres
y que no lo soportas más...
No me digas eso porque yo sólo te puedo
responder que cruzar la línea contigo
sería un grave error.
Eres mi confidente o al menos lo eras
y ya deberías saber que ahora
únicamente puedo hacerte daño.
Yo no te puedo hacer feliz.
Guarda tu corazón
para alguien que lo merezca
porque si me lo entregas
seguramente me lo coma
en un descuido; como un animal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario