Me siento gris,
deambulo por las calles,
por mi casa,
por mi trabajo...
Nadie diría que no estoy,
porque pueden verme,
entonces estoy presente, ¿no?
Presente en la estancia,
figura real, palpable.
Se puede conversar conmigo,
me hablan, respondo,
cumplo órdenes,
sonrío, río y me comporto con
"normalidad" absoluta.
Con esa "normalidad" normalizada
que todos esperan.
Pero lo que ellos ven no soy yo,
soy una proyección de lo que
quieren ver, de lo que creen que soy,
de lo que esperan que sea.
Formal, correcta, educada.
Me diluyo entre normas sociales,
eufemismos, sonrisas cordiales,
palabras amables...
Me siento como una nube gris:
mi cuerpo vapor, etéreo.
Mi mente en el centro de la borrasca,
mis pensamientos intentando cruzar
a ciegas y salir al exterior.
Tengo miedo de que provoquen
una tormenta imparable,
que lo arrase todo
y acabe con esta calma que
últimamente me tiene
sedada y tranquila
la mayor parte del tiempo...
aaaaaaay, Caribdis! pues soon ElGuardiánEntreElCenteno, ElSalónÁmbar y PerdonaSiTeLlamoAmor. Pero este último lo devolveré sin terminarlo, que se me juntan con las lecturas de la Uni, y tmp me entusiasma tanto... :P
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