miércoles, 19 de mayo de 2010

Mi cabeza no para

He escrito decenas de post en mi mente desde que el otro día decidí abrir este blog. Decenas de post con decenas de pensamientos, con decenas de cosas que te hubiera dicho, decenas de cosas que no te diré porque ya no quieres escucharlas... porque ya no quieres y tal vez no puedas escuchar nada.
Palabras no pronunciadas que volcaré aquí como pueda, porque nunca se me ha dado bien escribir ni hablar de sentimientos. Porque siempre que me pongo a ello, la cago: tan preocupada en imaginar qué piensa el otro sobre lo que estoy diciendo que dejo de saber que quiero decir yo misma. Y tuve oportunidad de decírtelas, de explicarme, de decirte qué quería, qué sentía... que me hubiera hundido en tu oscuridad si me lo hubieras pedido, si hubieras hecho un mínimo gesto que me indicara que me querías ahí a tu lado mientras caes, mientras tu cómoda vida se va a la mierda sin que puedas hacer absolutamente nada; ni tú ni nadie.
Veremos que dura esto, porque nunca he tenido constancia para nada, siempre todo en el aire.

No hay comentarios:

Publicar un comentario