Creo que va siendo momento de levantarse y reconstruirse casi desde 0... Mis mayores fallos están en los cimientos.
Empezar por dejar de darle vueltas a algo que ya no está bajo mi control, que quizá nunca lo estuvo...
Me tengo que olvidar de ti: dejar de pensar en ti porque tú en mi ya no lo haces...
Es el mejor momento...
lunes, 31 de mayo de 2010
¿Será verdad?
¿Será verdad que al final las apariencias no engañan?
Que al final... yo soy una histérica y tú un cabrón.
Que al final... yo soy una histérica y tú un cabrón.
martes, 25 de mayo de 2010
Idiota
Me siento tan idiota... Dándole vueltas a todo, pensando en qué ha podido ocurrir, qué he hecho mal, qué podría haber hecho mejor. Me echo las culpas de que no haya funcionado algo que ya estaba claro desde el principio que no lo iba a hacer. Culpable de no haber conseguido que salgas de tu infierno personal. Yo no puedo salvarte, sólo puedes tú mismo, pero me cuesta asimilarlo.
En realidad yo tampoco esperaba gran cosa de esto: sólo quería diversión, sexo... dejarme llevar y disfrutar por una vez en la vida. Ser yo. Y lo conseguí brevemente.
Pero me llenaste la cabeza de canciones, ilusiones... y no era consciente de lo colgada que estaba hasta que dejaste de mirarme con los ojos que lo hacías; esa mirada que hizo que volviéramos a vernos por segunda vez.
Pensaba que la habías perdido por todos tus problemas: y te dejé hacer, deshacer, esperando que recurrieras a mi, que me confiaras tus cosas, fingiendo que no estaba preocupada y llorando y sufriendo sin que te enteraras porque no sabía que hacer por ti. Haciendo que mi vida seguía normalmente, aunque estaba rota por dentro, por ti, como tú. Porque hay veces que las palabras no son suficientes y yo no soy muy hábil con ellas, prefería callar.
Y ahora no queda nada, me has borrado como si nunca te hubiera importado lo más mínimo y yo debería odiarte, pero no puedo, ni aunque me hayas jodido las mejores canciones...
En realidad yo tampoco esperaba gran cosa de esto: sólo quería diversión, sexo... dejarme llevar y disfrutar por una vez en la vida. Ser yo. Y lo conseguí brevemente.
Pero me llenaste la cabeza de canciones, ilusiones... y no era consciente de lo colgada que estaba hasta que dejaste de mirarme con los ojos que lo hacías; esa mirada que hizo que volviéramos a vernos por segunda vez.
Pensaba que la habías perdido por todos tus problemas: y te dejé hacer, deshacer, esperando que recurrieras a mi, que me confiaras tus cosas, fingiendo que no estaba preocupada y llorando y sufriendo sin que te enteraras porque no sabía que hacer por ti. Haciendo que mi vida seguía normalmente, aunque estaba rota por dentro, por ti, como tú. Porque hay veces que las palabras no son suficientes y yo no soy muy hábil con ellas, prefería callar.
Y ahora no queda nada, me has borrado como si nunca te hubiera importado lo más mínimo y yo debería odiarte, pero no puedo, ni aunque me hayas jodido las mejores canciones...
miércoles, 19 de mayo de 2010
Mi cabeza no para
He escrito decenas de post en mi mente desde que el otro día decidí abrir este blog. Decenas de post con decenas de pensamientos, con decenas de cosas que te hubiera dicho, decenas de cosas que no te diré porque ya no quieres escucharlas... porque ya no quieres y tal vez no puedas escuchar nada.
Palabras no pronunciadas que volcaré aquí como pueda, porque nunca se me ha dado bien escribir ni hablar de sentimientos. Porque siempre que me pongo a ello, la cago: tan preocupada en imaginar qué piensa el otro sobre lo que estoy diciendo que dejo de saber que quiero decir yo misma. Y tuve oportunidad de decírtelas, de explicarme, de decirte qué quería, qué sentía... que me hubiera hundido en tu oscuridad si me lo hubieras pedido, si hubieras hecho un mínimo gesto que me indicara que me querías ahí a tu lado mientras caes, mientras tu cómoda vida se va a la mierda sin que puedas hacer absolutamente nada; ni tú ni nadie.
Veremos que dura esto, porque nunca he tenido constancia para nada, siempre todo en el aire.
Palabras no pronunciadas que volcaré aquí como pueda, porque nunca se me ha dado bien escribir ni hablar de sentimientos. Porque siempre que me pongo a ello, la cago: tan preocupada en imaginar qué piensa el otro sobre lo que estoy diciendo que dejo de saber que quiero decir yo misma. Y tuve oportunidad de decírtelas, de explicarme, de decirte qué quería, qué sentía... que me hubiera hundido en tu oscuridad si me lo hubieras pedido, si hubieras hecho un mínimo gesto que me indicara que me querías ahí a tu lado mientras caes, mientras tu cómoda vida se va a la mierda sin que puedas hacer absolutamente nada; ni tú ni nadie.
Veremos que dura esto, porque nunca he tenido constancia para nada, siempre todo en el aire.
martes, 11 de mayo de 2010
Monstruos
Cuando una está acostumbrada a tener siempre un caballero andante a su lado, es difícil caminar sola. Cuando tu príncipe se marcha o lo apartas de tu senda, los monstruos se te echan encima. Vienen de todas partes, pero sobre todo de tu interior.
Yo siempre he tenido un príncipe encantador a mi lado, que si bien no podía con todo lo que me acechaba si ayudaba a mitigar la sensación de luchar sola. Luchar sola es duro, pero es lo que voy a hacer. Al menos lo que me propongo. Descubro un mundo que hasta ahora no conocía y voy a coger la lanza y el escudo y a cruzar este bosque infinito a ver donde llego... A buscar todos mis monstruos y plantarles cara.
Yo siempre he tenido un príncipe encantador a mi lado, que si bien no podía con todo lo que me acechaba si ayudaba a mitigar la sensación de luchar sola. Luchar sola es duro, pero es lo que voy a hacer. Al menos lo que me propongo. Descubro un mundo que hasta ahora no conocía y voy a coger la lanza y el escudo y a cruzar este bosque infinito a ver donde llego... A buscar todos mis monstruos y plantarles cara.
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