lunes, 15 de agosto de 2016

Reapareces

de improviso,
como entraste en mi vida
en aquel concierto,
como saliste de mi cama
un buen día...
para yo creí, nunca volver.

Nos reímos,
nos sonreímos,
por horas,
pierdo la noción del tiempo.
Perdemos la noción del tiempo.

Desaparece mi alrededor,
la música que nos envuelve
(siempre presente en mi vida
y de nuevo entre tú y yo)
es como un murmullo
en la lejanía.

Y entonces también de improviso me besas,
me dices que porque te apetece
cuando pregunto.

Ese beso torpe e inesperado,
me pilla por sorpresa
y me sabe a poco.
Si lo hacemos, que sea bien.
Ahora soy yo la que se acerca,
buscando más sin pensarlo,
sin poder evitarlo,
no puedo ver otra cosa que tu boca,
y nos fundimos el uno en el otro.

Había olvidado tus besos,
que me hacen sentir
que nos conocemos de siempre.
Que nunca nos separamos.
Que simplemente me hacen sentir,
lo que para mí hace tiempo que no existe.

Tus brazos me rodean la cintura,
somos uno.

No te pregunto por ella,
no dices nada,
pero sé que esos brazos
muy pronto la abrazarán,
cuando te despidas de mí,
Te espera en vuestra cama,
la que compartís a diario.
En la que follaste conmigo
y haces el amor con ella.

¿Te cansaste de tu idílica vida?
Yo me cansé de ser la "chica tirita"
Tú decidiste hace tiempo,
y no me elegiste.

Vuelvo a tener control sobre mí misma,
me separo de ti.
No vuelvas a buscarme,
si te importo algo.

Si hay alguien que podría
romperme del todo, eres tú.
Tardé mucho en salir
del agujero de tu ausencia.
Olvídame.

Y cuando más tarde,
pienso en ese momento,
decido que es el momento perfecto,
el momento de perder el miedo a querer.

Ya no tengo miedo.

Quiero volver a querer-ME.


martes, 21 de abril de 2015

Me desequilibras,

Tú y todos los de tu especie.
Me mantengo cuerda, fuerte hasta que aparecéis.
Me convierto en un ser nervioso, ansioso.

Espero respuesta a mis mensajes,
a mis expectativas,
a mis anhelos,
y si no llega..
La torre que parezco se tambalea.
Mi aparente independencia se derrumba
y deja paso a un nudo en el estómago,
otro en la garganta y un pensamiento recurrente
que me dice que soy una estúpida.
Una ingenua que no sabe cómo comportarse
cuando quiere algo de otra persona.
Que las aleja por miedo a tenerlas cerca
y perderlas o por la impaciencia del deseo.

Definitivamente este juego no es para mí,
pero no sé quedarme en una esquina,
porque cuando alguien me empuja a levantarme,
corro a unirme.
Y sé que no sé cómo participar
y que me caeré muy pronto.
Necesito creer que tal vez sólo sea
que me equivoqué de partido
y jugadores.

La cara de póquer me sale fatal.
Competir me produce ansiedad
y se nota,
y tú me sientas de momento en el banquillo,
desde donde analizo todo,
deseando salir a competir
y a la vez que me dejes allí
para no fracasar.

Consciente de que mis expectativas
son una ilusión imposible de alcanzar.
El fracaso va de la mano.

domingo, 19 de abril de 2015

He encontrado la lista de cosas que redactamos, de todo lo que queríamos hacer juntos.
No hicimos ninguna.
Tampoco me apetece pensar mucho en ello, ya aprendí a no hacer planes, no comprometerme aunque a veces me cueste caro y a intentar disfrutar de los momentos en el instante en que suceden y, no esperando a que lleguen.
Quiero menos introspección y más asomarse al mundo aunque este hecho duela por lo que ves cuando lo haces temiendo estamparte si la barandilla de seguridad falla.

sábado, 31 de mayo de 2014

Volvería

atrás en el tiempo, a ciertos momentos,
aunque fuese para decir una frase inoportuna,
torpe o estúpida.
Para besar, llorar o golpear, 
en orden o todo a la vez.
En definitiva, para quizá cagarla de manera irreversible.
Hubiera sido mejor que lo que hice: NADA.

martes, 6 de mayo de 2014

Divina-maldita música,

que me agarra las entrañas,
provocando un dolor rozando lo insoportable,
que me eriza el vello de frío,
de soledad...
que hace que rueden lágrimas por mis mejillas
cuando yo no quiero.
Que está ligada para siempre,
sin remedio,
sin quererlo,
con momentos que preferiría olvidar,
con personas que cruzaron por mi vida
por mi intimidad
algunos por mi cuerpo
y a punto estuvieron de arrasar con todo.

Y suenan las primeras notas
y las emociones se descontrolan
y odio perder el control
si no es para reír a carcajadas
hasta que me duele el estómago.
Tardo en sentir las dos lágrimas
que ya resbalan por mis mejillas
casi en paralelo, como tú y yo.
Tan cerca y tan lejos,
tan parecidas y tan distintas.

Rodeada de tanta gente,
todos saltando, bailando
y yo también igual.
Pero sus mejillas no brillan,
no del mismo modo.

Yo no bailo allí con ellos,
yo estoy bailando en tu cocina.
Tú preparas la cena,
hablamos de música,
de lo pequeño y lo grande,
de tus problemas y alegrías...
Yo he llevado el postre
deseando impresionarte.
Queriendo que como Tita
la ilusión que he puesto en él se transmita,
que me quieras un poco,
no importa de qué manera,
sólo que lo hagas bien.

Tantas decepciones
 me han hecho parecer amarga,
pero mi brownie es tan dulce
y blando como soy yo en realidad.
o al menos como me siento yo
 cuando miro tus ojos verdes,
esas arrugas que se te forman
alrededor de ellos cuando sonríes.
Cuantos años sin sentirme de ese modo,
quiero que todo sea perfecto.

Cuánta gente ha pasado por mi vida,
sin dejar huella,
algunas de ellas hubiera deseado
que se quedaran para siempre
del modo que fuera y no me he atrevido
a hacer algo tan sencillo como pedirlo.
No te vayas...
Tan fácil de pensar,
 tan difícil de verbalizar.
También de hacer comprender,
Si no nos amamos como hombre y mujer,
quédate como amigo.
Puedo contar con los dedos de la mano
la gente que he conocido
y a la que hubiera deseado decir quédate conmigo.
Tú eras uno.
Lo entendiste, pero tarde.

Esa noche me pones esta banda que suena ahora,
que he oído ya pero sin prestarle mucha atención.
Me dices que es tu último descubrimiento,
no sueles escuchar música en español.
A mí si me gustan muchos grupos
pero confieso que a este le había visto tocar
hacía ya un tiempo y pasé el rato bebiendo
en la barra mientras sonaban de fondo.

Antes eran un grupo más,
ahora son tu grupo.
Ligados a ti para siempre.

Siento que es el momento de cerrar el círculo,
cuando termina el espectáculo,
cojo mi móvil,
antes de arrepentirme.
Nuestro último whatsapp es de febrero,
me dices que quizá pases por mi ciudad
y podamos vernos;
yo te digo que avises con tiempo
para intentar que sea así.
Putas formalidades.
Tú no quieres quedar realmente
y yo no sé si quiero verte.

Escribo un mensaje kilométrico.
Respiro tranquila.
Ellos están ligados a ti,
pero siento que yo
ya no.


La mujer de verde by Izal on Grooveshark

domingo, 19 de enero de 2014

Me planteo

Si podré volver a escribir otra vez más allá de esta línea y no borrarlo al instante.

miércoles, 24 de abril de 2013

Me siento en la soledad de mi salón


 con las cajas que evitaba traer de casa de mis padres,
me enfrento a mi propia caja de Pandora,
sellada durante 6 años y se desata la tormenta en mis ojos.
Un periódico recogido en el metro  y fechado en 2006,
tickets de cine, entradas de teatro,
recuerdo aquella obra como si estuviéramos allí.
Hay fotos de nuestro primer viaje juntos,
estabas tan guapo, sobre todo en la foto que oculté;
tumbado sobre la cama con el torso descubierto
y esos ojos de deseo.
Al fondo la foto de carnet
que guardaba en mi cartera.
Qué manía la mía de guardarlo todo
sin imaginar que un día puede ser dinamita
que me explote en la cara.
Leo tu última carta
y estallan mis lágrimas.
Siempre supiste donde atacar
para despertar lo mejor y lo peor.
Para hacerme temblar
de placer y dolor.
Lloro sin consuelo porque tus palabras
son crueles conmigo,
pero sobre todo porque ahora
entiendo que tenías tu parte de razón.
No era quien tú creías querer,
pero sí ese ser acomplejado e inseguro
que describes y que te partió el corazón
y yo ahora no puedo mirarme en el espejo
sin que el reflejo me devuelva
 a la "Niña inmadura y opaca"
que tal vez no he podido dejar atrás,
y siga con sus travesuras
complicando mi vida
y la de los demás.